La principal factura de la crisis sanitaria son los enfermos y los muertos. Pero la economía se está resintiendo de tal manera que después de seis meses la ciudad ya computa 400 comercios cerrados. Además, hay unos 35.000 trabajadores leridanos afectados por un ERTE y la hostelería del Segrià acumula 10 millones de pérdidas.
La principal factura de la Covid en Lleida es la de las 328 vidas que se ha cobrado, pero en términos económicos sus efectos son demoledores en diversos sectores. Uno es el comercial, que en Lleida ciudad y el Segrià ha soportado los efectos de un segundo confinamiento este verano. Solo en la capital han cerrado unos 400 establecimientos, muchos en los barrios, lo que representa alrededor del 25% del total de los sectores que no son de alimentación.
El fin de las restricciones reforzadas en el Segrià esta misma semana después de todo el verano plantea un nuevo escenario, al menos, para bares y restaurantes, donde los aforos ya no son limitados a la mitad. Hostelería calcula que en Lleida y los 6 municipios del Segrià más afectados por el confinamiento las pérdidas ascienden a unos 10 millones de euros. Otras cifras de la factura de la pandemia son las 5.836 empresas que han recurrido a un ERTE, lo que afecta 34.739 trabajadores, según las últimas cifras oficiales. Además, al cierre de agosto había 23.408 parados.
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